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Esta asociación opina que “lo más recomendable y la mejor forma de combatir este problema es ir unidos todos los perjudicados ante semejante abuso de degradación medioambiental. La ciudadanía no puede quedar impasible ante este gran problema. Un sistema que se basa en priorizar el mantenimiento de entes económicos aún a costa de agotar los recursos naturales es algo viciado por naturaleza. Una sociedad incapaz de vivir en armonía con su entorno sin deteriorarlo, es una sociedad abocada a desaparecer, y eso ni la ciudadanía ni nuestros representantes políticos deben de regular normativas mucho más restrictivas en cuanto a la contaminación de herbicidas, fitosanitarios y vertidos de purines. LA MACRO GRANJA DE CAPARROSO Centrándonos en esta explotación, que tras ganar una sentencia está en vías de ampliación, la macro granja de Caparroso, la cual alberga a unas 5.000 vacas, está instalada en una zona alta de Caparroso, lindante con la muga de Villafranca, junto al termino villafranqués del Romeral, está ocasionando muy graves problemas medioambientales a Villafranca y Marcilla al deshacerse de sus residuos mediante su vertido aéreo por riego por aspersión de agua mezclada con purines y restos de materia orgánica, consiguiendo un aumento de la producción de cultivos, pero dañando terriblemente el medio ambiente y la salud pública de los territorios afectados, dejando un olor pestilente y llenando todo de un color negruzco que produce una gran tristeza a los amantes del campo, cazadores y ciudadanos que viven en las zonas afectadas. PROBLEMAS QUE ESTAN CAUSANDO ESTAS MACROGRANJAS -Contaminación de los acuíferos. Al filtrarse a las aguas los miles y miles de metros cúbicos anuales de los purines de las vacas y cerdos que se forma industrial se producen en este tipo de granjas. Tal como han publicado expertos en este tema, los purines son las heces y orina de las vacas y cerdos mezclados con restos de pienso, secreciones y restos de piel y pelo de los animales, los cuales al ser mezclados y arrastrados por el agua, se descomponen y se fraccionan convirtiéndose en diminutas partículas, las cuales tras fermentar se mezclan con líquidos y gases convirtiéndose todo en “un auténtico aerosol respirable”. La puerta de entrada de este aerosol al organismo es el aparato respiratorio que a través de sus alveolos pasa a la sangre ocasionando patologías como la inflamación de la vía aérea, deterioro de función pulmonar, alveolitis, fibrosis pulmonar, incluso parece ser que hasta cáncer, empezando a relacionarse con otras patologías de tipo vascular (trombosis), cardiaca (infartos), enfermedades neurodegenerativas (Parkinson y Alzheimer), etc. Al utilizar estos residuos como fertilizante, sobrecargan de nitrógeno el suelo, que filtra todo lo que no puede absorber, y pasa a los acuíferos, contaminando el agua superficial y subterránea. -Contaminación por medicamentos y antibióticos. No sólo vierten grandes cantidades de purín, sino que como para el tratamiento de los animales se utilizan grandes cantidades de medicamentos y antibióticos que les administran con los piensos medicados que suministran a los animales de forma preventiva al someterlos al hacinamiento, así como productos de limpieza y animales muertos. Emiten mucho metano y óxido nitroso, que junto con el CO2, son responsables del calentamiento global. Mal olor. Además de contaminar el agua, las grandes cantidades de purín atraen moscas e insectos y producen un lógico mal olor, cubriendo las zonas donde las riegan con ellos de un característico color negro muy significativo de la muerte que traen consigo. Estas instalaciones no generan muchos puestos de trabajo. Algunas administraciones son propensas a facilitar la construcción de estas instalaciones en sus pueblos con el pretexto de dinamizar la economía de la zona, pero lo cierto es que las macrogranjas industriales no necesitan más que unos pocos trabajadores al ser instalaciones muy automatizadas, por lo que en vez de aumentar disminuyen los puestos de trabajo. En junio de 2020 una sentencia del TSJN anuló la limitación del tamaño de las explotaciones ganaderas en el sector bovino y la limitación de ampliación de las explotaciones ganaderas existentes, obligando con ello al Gobierno de Navarra conceder la ampliación de la macro granja de Caparroso, pero tal como explicó en su día la consejera Itziar Gómez en declaraciones publicadas en este periódico, el Gobierno “va a continuar trabajando en la limitación de tamaño de las explotaciones y de las distancias mínimas, y lo vamos a hacer a través de una modificación de la ley de sanidad animal". “Además, continuarán las inspecciones y sanciones de toda conducta que puedan generar alteraciones en el medio ambiente".