De la mano del presidente del Grupo Tagonius, agrupación con la que la ACE comparte la titularidad del proyecto, se dio cumplida cuenta a toda la audiencia de los detalles de este trabajo que, a tres años vista, pretende demostrar cómo tanto el colectivo cinegético como el de la conservación, lejos de ser antagonistas, pueden y deben trabajar juntos por el interés común de la preservación del medio natural. En esta ocasión, el foco de interés se centra en dos especies tan emblemáticas y características como son el águila real (Aquila chrysaetos) y el corzo (Capreolus capreolus). Con el proyecto Aequilibrium, además de profundizar en el conocimiento de los ciclos biológicos de ambas especies, se pretende demostrar, mediante técnicas de campo de última generación, cómo la conservación de una especie catalogada depende, en muchos lugares, del buen desarrollo de una especie cinegética, y cómo las grandes rapaces contribuyen, y muy eficazmente, al control de la densidad de algunas poblaciones de ungulados. Gracias a la inestimable colaboración de la empresa Augur Nature, experta en medios audiovisuales de naturaleza, se proyectó un video promocional del proyecto, tras lo cual se repartió entre los asistentes un tríptico informativo el que se explicaba, de forma sucinta, el contenido fundamental del estudio. El acto finalizó con la firma de un convenio de mecenazgo con la Fundación Artemisan, que va a contribuir a la financiación de la primera fase del proyecto Aequilibrium durante 2017.
Independientemente de ello, dado el gran alcance económico del proyecto y para hacer viable su financiación, se está diseñando una campaña de micromecenazgo (crowdfunding) que en fechas próximas se dará a conocer. La realización de aportaciones personales al proyecto Aequilibrium podrá realizarse a través de la página web de la Asociación del Corzo Español www.acorzo.info en la que también podrá obtenerse mayor información sobre la iniciativa.
Por otra parte, es objetivo prioritario del proyecto la firma de Contratos de Custodia del Territorio con propietarios, públicos o privados, de terrenos donde se localicen los territorios de estudio, así como incorporar a la red de custodia aquellos contratos que los cotos de caza tienen ya establecidos con Ayuntamientos y concejos para la gestión de los recursos cinegéticos.