¿Todavía no se han dado cuenta de que la única perdiz de garantía es la pura silvestre que siempre ha habitado nuestros campos?, ¿Que las que se crían de forma industrial son una imitación de las anteriores hibridadas en mayor o menor manera con otras especies de perdices para conseguir que críen en cautividad ya que las salvajes no lo hacen de forma que sea viable económicamente, además de que tras soltarlas contaminan genéticamente a las salvajes y les contagian muchas enfermedades que las diezman. Las repoblaciones, salvo que hubieran desaparecido la totalidad de la especie originaria, que no es el caso de Navarra, es precisamente lo último que se debe hacer.
Ante ello, desde ADECANA queremos manifestar que no estamos de acuerdo con las siembras de perdiz que pretenden potenciar y legalizar, ya que el verdadero y más importante problema que tiene la perdiz en Navarra es la degradación de la estepa cerealista modificado por la agricultura moderna, todo ello auspiciado por los gestores del Departamento que no han aplicado con el rigor necesario las directrices legales que les exige la normativa aplicable de conservación del hábitat referentes a las concentraciones parcelarias, pesticidas y fitosanitarios, recolección y recogida de la paja, etc. Esto es algo que ADECANA lleva denunciando desde su fundación y así lo vienen confirmando los diversos estudios que están saliendo a la luz, y por lo que como defensores de una caza y un hábitat lo más natural posible, vamos a seguir luchando.
El estado de la perdiz es el indicador de la calidad medioambiental de un territorio, y si esta disminuye es que el medio ambiente se está gestionando mal. Contrariamente a lo que se afirma en la entrevista, con trabajos en el hábitat y dejando desarrollarse a la perdiz silvestre se obtienen mejoras, siendo prueba de ello diversos cotos navarros de diferentes zonas donde aplicando medidas agroambientales se esta consiguiendo que la tendencia poblacional se mantenga estable, e incluso vaya en aumento.
Desde ADECANA entendemos que los cazadores debemos seguir trabajando en defensa de nuestra perdiz silvestre aportando nuestro pequeño pero importante grano de arena con nuestros trabajos en los cotos, poniendo bebederos, colaborando con ayuntamientos y particulares para que nos cedan terrenos donde realizar cultivos ecológicos, mimando el aprovechamiento de sus poblaciones etc., pero el grueso de las actuaciones a realizar y promover le corresponden al Gobierno de Navarra que es quien tiene los instrumentos para la salvación de la perdiz, y nuestros derechos como administrados es exigir de forma rotunda que estas medidas se lleven a efecto., y la obligación de la Administración es llevarlos a efecto.