A raíz de la aprobación de la Ley 5/2020, se ha generado una gran polémica por las desmesuradas sanciones que se prevén aplicar sobre un colectivo y una actividad regulada con una Ley de caza obsoleta de 1970. Ante las presiones, la Federación Catalana de Caza anunció que se dejaría de cazar por daños, a modo de huelga. AGRUPCAT, por su parte, siempre se ha manifestado contraria a detener la actividad cinegética por daños como medida de presión, ya que considera que esta estrategia pone en peligro la economía del sector primario y crea también un ambiente de discordia dentro el propio colectivo.
En este contexto, AGRUPCAT ha decidido abrir otras vías, basadas en la negociación y el diálogo, a fin de buscar soluciones a la problemática de la falta de actualización de la Ley de Caza y la redefinición de las sanciones desorbitadas a las infracciones de caza que se aplicarán con la aprobación de la Ley 5/2020.
En este sentido, el primero de junio, tras una intensa reunión con la Generalidad de Cataluña, AGRUPCAT ya trasladó propuestas para la redefinición de esta polémica ley. La voluntad de AGRUPCAT es la de escuchar y formular propuestas con la máxima receptividad para construir consensos y mejorar la actividad cinegética del país. Para ello, seguirá reuniéndose con todas las partes implicadas del sector. Así pues, el acuerdo con Unió de Pagesos servirá, en primera instancia, para defender conjuntamente las propuestas presentadas a la administración para mejorar las disposiciones de la Ley 5/2020, acotando el texto lo más posible a la realidad actual.